Pretérito Imperfecto - Art Hotel


La mamá de Salgado vino antes que Narda.


Autor de la reseña Doo Sha and P.
Técnica(s) Pintura
Inauguración 11-01-2011 19:00
Cierre 25-02-2011 19:00

Cavilaciones de un diletante en la primera inauguración del año.


Once de enero, poca gente en Buenos Aires – como siempre. Fecha arriesgada para una doble inauguración de espacio y muestra. En realidad, el espacio ya existía: el Art Hotel – un petit edificio de 1929 en Recoleta reciclado y convertido en hotel boutique – desde su creación en 2004 venía colgando pinturas en su amplio lobby, con mayor o menor convocatoria y repercusión. Pero la apuesta fue darle una nueva dirección, con una selección de artistas más atractiva no solamente para los huéspedes sino fundamentalmente para un público cada vez más exigente y ávido de consumir buen arte local. Y no sólo eso, sino intentar acercar nuevo público, ese que – por decirlo de alguna manera – gasta fortunas en decorar sus casas de fin de semana pero a la hora de llenar las paredes las tapa con láminas de reproducciones compradas en el shopping.

Veinte horas, un calor que derrite Buenos Aires – como siempre. Me bajo del 12 y ya desde la esquina veo gente en la puerta, copa en mano. Buena señal. Apago el iPod y saludo a los conocidos de siempre. Adentro, gente de traje y otros en bermudas, señoras con carteras y jóvenes con morrales, artistas de libro, de catálogo y aficionados. Me abro paso, acepto el vino y empiezo a recorrer. Me recibe la anfitriona y me presenta a unos cuantos que yo no conocía. Están los de VeArteTV tomando imágenes; me sumo a la foto.

Gabriela SALGADO, la artista que ocupa la sala principal, deja un ramo de flores que le acaban de regalar y me lleva hasta el imponente tríptico que corona el espacio. Me cuenta que se crió entre ollas, platos y moldes de torta junto a su madre, precursora en las clases de cocina por TV; muchísimo antes que Narda, le digo con ironía. De allí que la artista comenzó a jugar con este pasado que da título a su muestra, con el antiguo juego de loza inglesa que define su paleta azul y blanca, y con la colección de revistas Mucho Gusto, originales de la década del 70, para construir sus pinturas y collages. Leo en el meduloso texto que le escribió María GNECCO: ¨En un análisis general, se advierte que dentro de la esfera de lo íntimo es donde se establece el sustrato primordial sobre el cual se estructura la poética de Gabriela Salgado, abriendo al mismo tiempo una puerta a un espacio casi autorreferencial¨. Nada más cierto, pienso.

Mientras voy por otra copa y alguno de los tentempiés, caseros, me cruzo con Norma CATAN, una de las cuatro artistas que comparte el espacio colectivo del lugar con Teresa PEREDA, Susana RODRIGUEZ y Silvia RUBINSON. De Norma había visto una bruta instalación de papeles en la Galería DACIL, que luego llevó a Miami, continuación de una de sus piezas seleccionadas en el Nacional de Arte Textil hace unos años. Acá, tiene un botón de muestra de su prolífica y bella producción. De PEREDA, todavía tengo la emoción que me produjo su performance con tierras originarias en su última muestra en la Cronopios. Acá hay cajas de tierra y chapas grabadas con ácidos que remiten a lo telúrico y llegan al alma.

Me tomo un respiro de tanto bullicio y salgo a fumar. En la vereda saludo a Yuyo NOE; es que RODRIGUEZ y RUBINSON fueron de su grupo de análisis de obra y venía a apoyar – como siempre él hace fielmente. Aprovecho y le mando saludos para Gaspar, que es un capo.

Desde la ventana me hace señas el Pato Lucas, y entro. Vamos por otra copa, la última pues ya son casi las diez de la noche y quiero acostarme temprano. Me despido de la anfitriona del espacio con un beso y un apretón de manos al Francés del Art Hotel. Saludo de lejos a un par de galeristas de la zona y salgo para Santa Fe. La noche está fresca, milagrosamente, así que caminaré.


Doo Sha´n P.
Enero 2011


Muestra “Pretérito Imperfecto¨ de Gabriela Salgado.
Pinturas, collagues, video.
Espacio Colectivo: Norma Catán, Teresa Pereda, Susana Rodríguez, Silvia Rubinson. Pinturas.
Art Hotel – Espacio de Arte. Azcuénaga 1268, Buenos Aires.
Dirección General: Vicky Peláez
Del 11 de enero de 2011 al 25 de febrero de 2011




Gabriela Salgado.
PRETÉRITO IMPERFECTO
Art Hotel Buenos Aires
Enero 2011



Las obras que presenta Gabriela Salgado en el Art Hotel de Buenos Aires, pertenecen a diferentes eslabones de su producción, y si bien podríamos definirlas como instancias independientes, entretejen una relación casi parental entre ellas.
Bajo el nombre PRETÉRITO IMPERFECTO, se organiza entonces una serie de obras que aluden en principio a esta suerte de encadenamiento, una preocupación latente en todas que se traspasa de serie en serie sin finalizar del todo en ninguna. Toman unas de otras, descartan líneas, incluyen espejos, pasan de la tela al papel, de la pieza pictórica a la fotográfica.
El collage, el decoupage, los espejos. Sobre y debajo de todos estos procedimientos y soportes, las piezas de un antiguo juego de loza inglés aparecen y desparecen cíclicamente de la imagen.

Las obras permanentemente evocan un cierto retroceso en el tiempo,
un pretérito imperfecto, la propia historia de la artista que no excluye
una cierta memoria colectiva.
En un análisis general, se advierte que dentro de la esfera de lo íntimo es donde se establece el sustrato primordial sobre el cual se estructura la poética de Gabriela Salgado, abriendo al mismo tiempo una puerta a un espacio casi autorreferencial.
Mediante una imagen articulada sobre pinceladas azules o blancas y
rescatada de un antiguo y familiar juego de loza inglesa, iniciamos
un trayecto que no solo nos lleva por las cercanías afectivas de
sus recuerdos personales sino que también nos circunscribe en el
ámbito socio-cultural del los años 50 y 60.
Estas obras funcionan casi como representación identitaria, no solamente
de la artista sino también del espectador que es invitado a traspasar
los límites del tiempo mediante el reconocimiento iconográfico.
Un reconocimiento que evoca una historia argentina que comenzaba
a saborear el canto del confort. Un pretérito, que visto desde el presente
suena realmente imperfecto.

El rasgo iconográfico presentado en estas obras: hojas, flores, tallos
se superponen unos a otros, ya no pretenden el ordenamiento
estructural que la loza presentaba, han sido transformados en un entretejido
de líneas y formas que se vertebran entre, por debajo y por
encima de páginas de antiguas revistas “Mucho Gusto”.
Es mas bien un modelo a la vez íntimo y social que, si bien se articuló como contenedor afectivo y casi sociológico en años pasados, hoy ha sido
ampliado, escrutado y desarticulado en su totalidad.

Hay quien podría involucrar estas imágenes presentadas por Gabriela,
como sesgadas por una evocación a las últimas corrientes “neo-feministas” debido a la elección particular de retomar elementos domésticos que refieren
directamente al mundo de lo femenino. Nada mas lejos estaría la intención
de la artista que inscribirse en estas columnas político/artísticas. Su discurso tiende mas a una silenciosa descripción y llamado a la memoria, que a un “enarbolar banderas” de igualdad y participación.

Tanto en las piezas pictóricas, o las obras trabajadas sobre placas de espejos,
en las cuales se incorpora la presencia el espectador mediante su reflejo en los “intersticios”. Así como también en las fragmentadas tintas o en las fotografías,
la llamada a la evocación de un pretérito imperfecto es constante. Cambian los soportes y las técnicas pero solo hay una instancia que no cambia, y es la de la fracción de la memoria que fue elegida, recortada y adherida sobre la superficie.
El pretérito es un hecho sin posibilidad de cambio, que solo adquiere sentido si es puesto en juego con el presente

Gabriela se define con un trabajo austero, silencioso, donde
procedimientos elementales como el collage, el decoupage y la pincelada sostienen un discurso vigente y a la vez capaz de traducirse como imagen metafórica en un todo consonante a la contemporaneidad, con recursos que van
desde posicionamientos intertextuales (mediante citas a un tipo especifico de publicación); y la pintura que se afirma en un gesto, que lejos de ser
expresionista, subjetivista o emotivo, se revela cargado de significación
en cuanto idea y metonimia de la posibilidad de “de-construcción”.


Maria Gnecco
Enero 2011

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