Revista Ñ - Feria del Libro

Pasaron por allí artistas plásticos, escritores, filósofos y periodistas.

Este año, la presencia del Clarín y Ñ en la Feria del Libro se hizo sentir. El stand contó con obras de doce artistas del grupo Art+Trust, que intervinieron una serie de letras Ñ. Ellos son Bárbara Steimberg; Gabriela Salgado; Emilio Reato; Carolina Antoniadis; Marta Cali; Paula Toto Blake; Sebastián Pastorino; Adrián Lirman; María Paula Caradonti; Claudia Facciolo; Dani Dan; Walter Alvarez.

Durante dos semanas hubo en el stand un recorrido virtual por el Palais de Glace y el Museo Nacional de Bellas Artes. En el primero se contó la historia del Palais: su construcción como pista de patinaje, su devenir como salón de baile y de tango y su destino como sala de exposiciones. Luego se exhibieron las obras que conforman su patrimonio y que permiten entender las tendencias del arte argentino contemporáneo. En el caso de Bellas Artes, el recorrido arrancaba con obras de arte precolombino y continuaba con la historia del arte argentino segmentada por décadas.

Con mucha concurrencia, pasaron por las actividades organizadas por Clarín y Revista Ñ Fernando Savater; Néstor García Canclini; Felipe Pigna; Adrián Paenza; Adriana Puigross; Eva Halac, Ricardo Bartís; Vivi Tellas; Narda Lepes; Claudia Piñeiro, Norman Briski y Betina González, entre otros.

En el stand, se desarrolló el ciclo "Cómo se hace el diario", en el que explicaron su tarea los periodistas de Clarín Marcelo Franco; Silvia Fesquet; Julio Blanck; María Seoane y Silvina Heguy.

Clarín.com / Sociedad - Martes 8 de Mayo de 2007
Centro Cultural Recoleta

En tu pintura los elementos aparecen repetidos y observados, analizados cada uno de ellos en profundidad. El mirar lleva implícito algo de falsedad porque nos arroja afuera de nosotros mismos.La pintura intenta el camino inverso,es el retorno a esa mirada propia, particular en la que se suma a lo que se ve, lo que se conoce y lo que se siente.

Justamente el presentar la muestra con el título de PINTURAS implica negarse a dar alguna clave ajena a la pintura misma y dejar que el espectador complete con “su” mirada la obra.

Los elementos que aparecen en las telas forman parte de la propia historia: zapatos, anteojos que remiten a una ausencia y platos que forman parte de los trabajos más recientes. Pero si bien en los primeros los objetos que observamos estan cargados de mucha nostalgia por esa ausencia-presencia,en los últimos el objeto toma enseguida a los ojos de quien lo mira otras connotaciones y múltiples lecturas.

Platos rotos, inútiles para el uso para el cual fueron concebidos. Estos fragmentos casi arqueológicos hacen que nuestro pensamiento juegue con la idea del tiempo, del devenir. En algunas obras la decoración de los mismos gana toda la superficie de la tela. Al apropiarse de esa decoración no se hace más que recuperar esa intención estética al lenguaje pictórico devolviéndole la sensibilidad que habia perdido con los métodos de reproducción del objeto de consumo. Los fragmentos se multiplican y repiten como si nos preguntáramos que hay detrás de la materialidad de los mismos. Pero también las telas se multiplican, dípticos y trípticos; como si se trataran tambien ellas de fragmentos que hubieran formado parte de otra gran unidad. Asi los significados que les habiamos otorgado con nuestra mirada se amplifican y el sonido invade todo el conjunto como si se tratara de un gran rompecabezas del cual formamos parte.

Gabriela Nigorra
Complejo Cultural Santa Cruz

Complejo Cultural Santa Cruz
Sala de Arte Contemporáneo
Abril 2007

"Obras Recientes"

La obra que presenta Gabriela Salgado en el Complejo Cultural Santa Cruz, pertenece a los dos últimos eslabones de su producción, que si bien podríamos definir como dos instancias independientes, entretejen una relación casi parental entre ambas.
Con esta puesta Gabriela ha propiciado en el espectador dos situaciones vivenciales diferentes.
Una primera que se establece en la esfera de lo íntimo, una puerta que se abre al espacio casi autorreferencial de la artista. Luego, un segundo momento, en el cual este mundo se descomprime permitiendo al espectador establecerse en los surcos o intersticios mediante un juego de espejos.

Las obras que se inscriben dentro del ámbito específico de la pintura y el collage constituyen un cierto retroceso en el tiempo, el tiempo de la propia historia de la artista que no excluye una cierta memoria colectiva.
Mediante una imagen articulada sobre pinceladas azules o blancas y rescatada de un antiguo y familiar juego de loza inglesa, iniciamos un trayecto que no solo nos lleva por las cercanías afectivas de los recuerdos de Gabriela sino que también nos circunscribe en el ámbito socio-cultural del los años 50 y 60.
Estas obras funcionan casi como representación identitaria, no solamente de la artista sino también del espectador que es invitado a traspasar los límites del tiempo mediante el reconocimiento iconográfico.
Un reconocimiento que evoca una historia argentina que comenzaba a saborear el canto del confort.
Obras - Inadi

O la flotación intermitente del lenguaje visual.

En las obras de Gabriela Salgado destaca el delicado y sutil empleo de transparencias e indefiniciones. Las estructuras orgánicas –tallos, hojas y flores- son tratadas de manera difusa y espiritual, tan colmada de éter como de cierta sensibilidad fluida suavemente emparentada a las acuarelas.

Las formas vegetales parecen flotar, ejercitando la suspensión inmaterial, permitiendo visualizar el carácter poroso e intangible de la levitación. Si debiésemos señalar las cualidades del aire respirable no dudaríamos de adjetivarlo de místico. En efecto, no sólo es lírico; es, ante todo, invisible, religado, propio al sueño profundo, quizá al soplo que alberga todo aliento vital.

Intensos movimientos acompañan los respiros neumáticos de estas formas poéticas, generalmente azules, plasmadas en platos o en fragmentos de los mismos. Son entidades frágiles y mediatas, empapadas de lenguajes vaporosos, sino ya abisales.

Los bailes, absolutamente aéreos, contemplan fondos compuestos por collages de hojas de revistas antiguas y combinaciones de éstas con espejos. Y aquí las imágenes adquieren otra relevancia, otro sopor donde la alquimia y el aquelarre se engarzan a mosaicos identitarios netamente terrestres e históricos.

Mas allá del explícito nexo entre lo pictórico y las problemáticas de género, identidad y memoria, deseo subrayar determinado interés tácito puesto en las palabras y en las imágenes seriadas. Quien se asome a los espejos de Salgado, y lo haga en el transcurso de los días, experimentará sensaciones intensas asociadas a la imagen del yo y del nosotros. A medida que la visión, ya decididamente arqueológica, es catalizada, se comprenderá una de las intenciones veladas de este arte, a saber: percibir que en la construcción social del sujeto intervienen palabras y series de artificios. Lo visible de cada quien no puede escindirse de los lenguajes.
Intervenciones Urbanas - Art Trust

Gigantografías, fotos y telas cortadas en 65 puntos de las principales avenidas

En refugios de colectivos, medianeras de edificios o carteles gigantes de publicidad en espacios públicos arrancó una mega muestra de arte urbano que, durante un mes, vestirá la Ciudad con fotos y pinturas. La inusual propuesta la convierte en una galería de arte a cielo abierto. Gratis y al sol, se puede ver la obra de veintiséis artistas contemporáneos en más de 65 puntos clave , donde habrá gigantografías, fotos y telas colgadas.

Las avenidas Cabildo, Juan B. Justo, Corrientes, General Paz y Panamericana fueron algunos de los puntos elegidos para la exposición. La idea, de Fernando Jaite y Andrés Ostropolsky, de Art + Trust, surgió para encontrar "nuevos canales de exhibición" a la tradicional galería o museo. Los trabajos fueron seleccionados por un jurado integrado por Laura Buccellato (curadora y directora del Museo de Arte Moderno porteño), el artista plástico Rogelio Polesello y el crítico de arte Julio Sánchez.
Actualmente, la colección de A+T cuenta con 400 obras, entre cuadros y fotos, de artistas como Adrián Lirman, Silvia Rivas, Carolina Antoniadis, Andrés Compagnucci, Karina El Azem, Marcela Mouján y Raquel Bigio. "Buscamos democratizar el arte y despertar los sentidos, las ganas de tener arte. Por eso vestimos a la ciudad con imágenes", dijo Jaite, y agregó que el objetivo es generar un espacio para que la gente "encuentre cuando está caminando por la Ciudad, sin que le dedique un tiempo especial a meterse en una galería de arte". El lema de la movida es "Menos shopping/ publicidad/ ansiolíticos..., más arte".

El artista Adrián Lirman dice: "La posibilidad de participar en Art + Trust es muy gratificante. Representa la posibilidad de mostrar mi obra en un soporte nuevo y un contexto impactante". Uno de sus cuadros se puede ver en Maipú 1765. Otra convocada, María Paula Caradonti, apuntó que "una zapatilla tirada en la calle no es más que eso, pero la misma zapatilla puesta sobre una vitrina en una galería es arte". Su obra está en el refugio de colectivos de Corrientes 938. Y en Córdoba 4088 hay una medianera con un trabajo de Carolina Antoniadis, mientras que en Scalabrini Ortiz 1126, cuelga otra de Sebastián Pastorino.
Intervención - Baño Azul

Las imágenes que preserva nuestra memoria no sólo son fragmentarias sino que aceptan ciertos espacios en blanco que con el tiempo son constitutivos de ellas mismas.
Esos ¨ “intersticios”, no hacen más que revelar una de las varias estrategias con que permitimos que la experiencia de lo real se visualice como menos traumática y avasalladora.
El pasado se convierte así en un tejido abierto que permite evaluar su densidad hecha por capas sedimentarias, superpuestas y permeables. Y es esa permeabilidad la que deja que el presente interactúe con el pasado y lo “revise”.
La intervención que realiza Gabriela Salgado en el Baño Azul de la Galería Pasaje 17, propone una revisión de este tipo, construyendo el lugar donde el sujeto observador mira la fragilidad de su presente, su rostro fugaz en un espejo que apenas puede entreverse entre el calado minucioso de las páginas anacrónicas de publicaciones de los años 50 y principios de los 60.
Un antes y un ahora simultáneos y complementarios, donde lo personal y lo colectivo, con sus recuerdos y olvidos, parecieran estar constituidos por la misma sustancia.

Héctor Médici - Mayo 2011


El baño azul de Pasaje 17


Un fuerte olor a naftalina proviene del baño azul. Es el de hombres. Los mingitorios tienen unas grandes piezas de naftalina azules y fucsias. No son nada relacionado con la exposición artística.
Al menos no están pensadas para que así sea. El baño azul de la Galería de arte Pasaje 17 dispone de baños propios que funcionan además como pequeños sectores de intervención artística. Desde el 4 de mayo y hasta el 1º de junio exponen allí Laura Códega, en el baño rojo, unos dibujos de paisajes tropicales con palmeras y chozas. En el baño unisex, retratos colgados en las paredes por el artista ecuatoriano David Katzowicz. Y, por último, en el baño de hombres se presenta Gabriela Salgado con sus Intersticios.
Pasaje 17 encontró en estos baños una forma de ampliar el lugar físico de difusión artística. Tal vez el baño, desde la Experiencia 68', en el Instituto Di Tella con la instalación de Roberto Plate, se ha transformado en un ambiente de expresión atractivo para los artistas y el público. Es como un pequeño espacio clandestino. El espectador va a los baños, allí conversa con otras personas, y contempla las intervenciones. Además lava sus manos, tira de la cadena y se mira al espejo.
El fuerte olor a naftalina conduce al baño azul. Allí, Gabriela Salgado colocó a modo de guarda decorativa diferentes páginas de la revista Mucho gusto. Todas ellas están caladas con motivos parecidos. Como moldes de stencil fueron pegados en la pared y en el espacio recortado apareció el azul del baño. El color moviliza los recuerdos de la artista. Cuando vació la casa de su madre encontró las revistas y también un juego de plato de loza inglesa. Es con esa idea de decoración vegetal y curvilínea que Salgado caló las paginas. Y ese color lo utiliza como columna vertebral en toda su obra. Un azul va invadiendo como enredadera los espacios y emerge desde el fondo. El color se desprendió de la loza y también se separa de la pared. No es el soporte; es parte ineludible de la intervención. ³Utilizar este baño azul es generar un juego de positivo y negativo con el collage², explicó la artista. El baño azul es ahora un intersticio, que va creciendo como una planta sobre las páginas de la revista. Y observa a los espectadores que ingresan, conversan, se miran al espejo y sienten el olor a naftalina.

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por Melina Ruiz Natali


Nota publicada online el sábado 28 de mayo, 2011.
PASAJE 17 | Espacio de arte, Bartolomé Mitre 1559.
Galería Intersticios - Alianza Francesa

Diverso Pictórico - Ecunhi

El arte contemporáneo y su maquinaria tan bien predispuesta a posicionar las últimas tendencias y procedimientos novedosos, posiblemente encuentre poco espacio temporal para enfrentarse a obras que requieren y exigen del espectador tiempos y percepciones diferentes.
Pocas de las nuevas propuestas - acorde con la estructura de pensamiento contemporáneo- llevan al espectador a un espacio de tiempos más lentos y contemplativos.
Ante esta situación tan movilizadora que le propone el arte actual al receptor, situación que por demás no esta exenta de una fuerte carga espectacularizante, mediática y altamente discursiva, cabria preguntarse –una vez más- que lugar le ha quedado a la pintura, y al acto individual del encuentro con la obra en un momento en el cual todo el acontecer artístico pareciera desarrollarse a partir de experiencias mas rápidas, directas y entretenidas.

La pintura, exige un tiempo y una dinámica diferentes; una ubicación del espectador capaz de poder abordar las múltiples posibilidades desde las cuales los artistas se sitúan al producir sus obras. Una multiplicidad de propuestas que incluyen no solamente poéticas diferentes sino desarrollos pictóricos diversos.
Esta propuesta apunta a las diferencias y cruces existentes entre siete artistas que articulan sus poéticas a partir de la pintura y que con una impronta realista y figurativa conducen la mirada del espectador hacia diversas cuestiones.
Desde críticas al sistema establecido, tal es el caso de las simbólicas obras de Marcelo Pelissier que centralizan una crítica política poniendo en juego los íconos y mitos de la sociedad capitalista occidental, junto a las obras de Miguel Ronsino, que con una apropiación encubierta de imágenes mediáticas alude de manera indirecta a instancias sociopolíticas de la Argentina reciente . Ambos artistas capturan la mirada del receptor y la disparan hacia una relación que se establece entre la pintura e instancias de crítica histórico-sociales.

En la línea de una estructura de sentido mas subjetivista y privada que lleva la mirada hacia espacios simbólicos y procesos internos de reconocimiento se presentan las obras de tres artistas: Gabriela Salgado que a partir de estampado de loza inglesa y de collages de revistas Mucho Gusto, realiza un trayecto memorioso tanto en el orden mas personal como comunitario, donde la idea de fragmento, intersticio, recorte y memoria juegan un papel principal a la hora de estructural el sentido. Las obras de Jorge Pietra se ubican aproximándose a esta perspectiva subjetivista en ese espacio del pensamiento que no es ni sueño ni vigilia y donde aparecen las imágenes aleatoriamente, superpuestas, activándose unas a otras, situaciones vivenciales que no pertenecen al mundo de los sueños, pero tampoco son relato de lo real. Por su parte Andrés Labaké alude permanentemente a la fragilidad, lo inestable y precario de toda estructura humana en términos psicológicos, mediante débiles e indescifrables construcciones.
Galería Corazones Vivos - Fundación Favaloro

Espacio Ecléctico

A partir del juego, páginas de antiguas revistas Mucho Gusto se transforman en fondo y figura, mediante diferentes procedimientos que se vinculan con el sentido de la obra.

- Convertidas en Intersticios por medio de recortes rasgados de estas páginas teñidas por el tiempo. Dejando aparecer fragmentos de espejo donde el espectador se convierte en protagonista, cuando al encontrarse frente a ella para observarla, aparece reflejado.

- Descubriendo ocultos recortes, que como capas geológicas se superponen apareciendo en la superficie solo de manera fragmentada.

- Llegando a desgarrar el mismo soporte dejándolo al descubierto, horadando la superficie en algunos casos.
Siendo soporte de la pintura donde imágenes fragmentadas del ornamento de un antiguo juego de loza familiar se instalan sobre el collage.

De este modo se establece un juego con imágenes y tipografías que representaban una estética y un ideal de vida, que fue icono y símbolo de una época.
Estas hendiduras o espacios pequeños entre partes, nos plantean un espacio o una distancia entre distintos tiempos y lugares.

Gabriela Salgado - Agosto de 2009
Casa del Artista

La funcionalidad en el arte, el diseño y el arte en los objetos de uso creados por artistas.

Una tendencia que ha surgido, se ve con gran fuerza y cada vez más artistas la trabajan, es el objeto estético con una función cotidiana: el arte funcional. Es esta misma producción de objetos cotidianos que permite una posibilidad de que piezas que pueden ser encontradas dentro de un museo, se encuentren dentro de casas.
El arte funcional contiene un discurso y la intención que se tiene en una pieza, como en la pintura o la escultura, pero se ubica dentro de un contexto cotidiano, con un fin específico que rompe con la contemplación puramente, y no necesariamente se presenta en muros o en salas de museos. Este tipo de trabajo tiene origen en la escuela de la Bauhaus que incorporó el diseño industrial y el arte en la creación de objetos utilitarios como muebles, vajillas, utensilios para comer, entre otros.

Sonia Cortez - Curadora